Actividades de educación emocional en Secundaria, en la etapa de 1º a 4º de ESO.
La educación emocional, dentro del entorno escolar, debe ir en coherencia con la edad del alumnado. Sabemos que durante la Primaria se podrán realizar unas actividades diferentes que durante la etapa de Educación Secundaria. Además, como docentes, es necesario adaptarnos según el adolescente esté en el primer ciclo o segundo ciclo de la ESO, con el fin de llevar a cabo un programa de educación emocional secuenciado.
De la misma manera, si queremos realizar actividades de Educación Emocional para chicos y chicas de 12 a 16 años, deberemos ajustarnos a las necesidades, conflictos y potencialidades de la etapa madurativa de este alumnado. Una de las necesidades es definirse tal como quiere verse y que los demás le vean. La mirada del otro entra en juego. Así pues, el desarrollo de la competencia de la autonomía emocional resulta primordial.
De la misma manera, si queremos realizar actividades de Educación Emocional para chicos y chicas de 12 a 16 años, deberemos ajustarnos a las necesidades, conflictos y potencialidades de la etapa madurativa de este alumnado. Una de las necesidades es definirse tal como quiere verse y que los demás le vean. La mirada del otro entra en juego. Así pues, el desarrollo de la competencia de la autonomía emocional resulta primordial.
El adolescente debe poner en práctica el cuestionamiento de la normativa establecida: en casa, en la escuela y en la sociedad que está empezando a entender, en general.
En esta etapa, a menudo la persona educadora, al ver confrontadas sus palabras tan frecuentemente, debe recurrir al pensamiento expuesto por el Doctor Jekyll, del libro “El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde” de Robert Louis Stevenson:
“Quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite”.
¿Qué le está pasando al adolescente?
En su interior, se están poniendo en juego los siguientes ejes emocionales:
La percepción de su cuerpo: Los cambios físicos y la aceptación de la nueva imagen.
El concepto sobre sí mismo/a: La construcción de la identidad propia.
Su propia autoestima: La valoración que hace de sus capacidades y valía.
La conciencia de identidad: La brecha entre «¿quién soy?» y «quién quiero ser» determina y está directamente relacionada con su autoestima.
“Los y las adolescentes necesitan que ocupemos nuestro lugar interno de adultos y conjuguemos el amor con la autoridad”
Eva Bach.
El triángulo de la adolescencia:
Cambios físicos
Las presiones sociales
La necesidad de definir quién soy y quién seré.
Aquí tienes la traducción al castellano, cuidando los matices pedagógicos sobre la distinción entre persona y conducta:
Es importante saber que, ante cualquier conducta, pensamos que quien la realiza es una maravillosa persona en construcción. Un adolescente que ya tiene suficientes conflictos internos como para tener también conflictos con el adulto. Necesitan personas de referencia que se pongan de su lado, no del lado de las conductas.
Es necesario leer —que no significa en absoluto justificar— las motivaciones escondidas detrás. Así pues, es posible que podamos desprestigiar alguno de sus comportamientos, pero nunca a su persona.
El uso del lenguaje con los adolescentes
En este sentido, el lenguaje que utilizan con ellos y ellas mismas cobra mucha relevancia. Debemos ser muy exquisitos a la hora de comunicarnos con un chico o chica para evitar el uso de palabras generalizadoras como “siempre”, “nunca”, “eres…”.
Al mismo tiempo, debemos ayudar a frenarles cuando ellos digan “me ha salido fatal” o “he hecho un dibujo de mierda”, transformando el mensaje en un “no te ha salido como esperabas” o “hoy no te parece tan bonito”.
Hay muchas actividades de educación emocional para adolescentes que se pueden llevar a la práctica tanto en tutoría como en cualquier momento dedicado al trabajo de grupo o al desarrollo personal.
¿Dónde más podemos incluir actividades de Educación Emocional?
En cada momento y espacio de la clase.
Talleres y conferencias (dentro del Plan de Acción Tutorial).
La Educación Emocional dentro de las asignaturas.
Especialmente en las materias de lengua —catalana, castellana, francesa, inglesa— podrían incluirse textos de lectura o expresiones escritas vinculadas al desarrollo emocional. Muy a menudo hacemos leer textos que no tienen un trasfondo que pueda contribuir al adolescente. Es necesario aprovechar cualquier oportunidad de lectoescritura para hacer crecer la conciencia emocional o las conexiones con el entorno social.
Por ejemplo, tras visualizar cortometrajes como “Carrot Crazy” o “Monsterbox”, tanto la comprensión lectora como la narración de estos cortos podrían dar sentido a una implicación dentro del currículum de la Educación Emocional.
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